THIRD SUNDAY IN ORDINARY TIME ---C--- 1-23-22
THIRD SUNDAY OF ORDINARY TIME —C—
This part of the gospel happened during the early stage of Jesus’ public ministry. Just like any ordinary Jew he would come to Nazareth to attend the worship in the synagogues which he was accustomed to do. His action showed that communal worship was an integral part in the life of anyone who wished to follow the Lord and serve Him. Likewise scripture reading was encouraged because it was one of the ways to know God more deeply. The book of Isaiah that was given to him contained the prophesy which described Jesus himself: “He was the anointed Son of God who was sent to bring glad tidings to the poor, to proclaim liberty to captives, to restore sight to the blind, to liberate prisoners and to announce a year of favor from the Lord.” The gospel reading can inspire all of us to be faithful Christians by doing our religious and spiritual obligations consistently. Our participation in our Sunday Masses and scriptural readings can surely deepen our relationship with God.
This week I am very pleased to recognize the stewardship of MR. AARON MIRANDA. He shared his talent when he helped in repainting the external wooden windows of the new church. He also shared his treasure by providing food in the rectory especially during the height of the pandemic. May the Lord bless your kindness Aaron!
3 DOMINGO DE TIEMPO ORDINARIO —C—
Esta parte del evangelio sucedió durante la primera etapa del ministerio público de Jesús. Como cualquier judío común, venía a Nazaret para asistir al culto en las sinagogas que estaba acostumbrado a hacer. Su acción mostró que el culto comunitario era una parte integral en la vida de cualquiera que deseara seguir al Señor y servirlo. De igual forma se fomentó la lectura de las Escrituras porque era una de las formas de conocer más profundamente a Dios. El libro de Isaías que le fue dado contenía la profecía que describía al mismo Jesús: “Él era el Hijo ungido de Dios, que fue enviado a anunciar la buena nueva a los pobres, a proclamar la libertad a los cautivos, a dar la vista a los ciegos, a liberar a los presos y anunciar un año de gracia del Señor”. La lectura del evangelio puede inspirarnos a todos a ser cristianos fieles al cumplir con nuestras obligaciones religiosas y espirituales de manera constante. Nuestra participación en nuestras misas dominicales y lecturas bíblicas seguramente puede profundizar nuestra relación con Dios.
Esta semana estoy muy complacido de reconocer la administración del SR. AARÓN MIRANDA. Compartió su talento cuando ayudó a pintar las ventanas exteriores de madera de la nueva iglesia. También compartió su tesoro proporcionando comida en la rectoría, especialmente durante el apogeo de la pandemia. ¡Que el Señor bendiga tu bondad, Aarón!
